Apoyamos la lactancia materna

Símbolo Internacional de la lactancia

Símbolo Internacional de la lactancia

Somos conscientes de la importancia de la leche materna en el bebé durante los primeros meses de vida. Consideramos que es la mejor forma de alimentar a un recién nacido y aunque no somos los que más sabemos de la materia, sí que tratamos de aconsejar, orientar y en muchos casos, animar a las madres a esta práctica. Desde la visión que tengo desde la farmacia, uno de los problemas más graves para las mamás a la hora de amamantar es que es una conducta que nunca la han visto, han oído hablar de ella, pero no es muy habitual (por suerte cada vez es más habitual) ver dar de mamar a un bebé. Luego las dudas habituales: “será bastante?” “¿tendré que darle biberón para completar?”, “no me atrevo a darle de mamar en la calle, me da vergüenza” , “me duele muchísimo cada vez que coge el pecho (las grietas)”, “mi leche está aguada”, “mi leche no es buena”, “sí, la congelaba, pero cómo se hace”… Otro de las trabas es la ingesta de medicamentos por parte de la madre, bien de forma puntual o bien continuada. La mayoría de los medicamentos no tienen efectos perjudiciales sobre la calidad o la cantidad de la leche materna ni sobre la salud de los recién nacidos, pero los profesionales debemos tener los conocimientos necesarios para recomendar a la madre seguir con la medicación, utilizar otra más idónea y en caso necesario, suspender la lactancia. El documento siguiente es una relación de algunos medicamentos incompatibles con la lactancia materna o que requieren un seguimiento especial y de medicamentos de elección durante la lactancia.
Tratar de resolver estas dudas, como interlocutores de primer nivel y derivando al profesional en los casos que lo requieran, es una tarea del farmacéutico como agente de la salud para promover y fomentar la lactancia materna, al menos y tal como indica la OMS hasta los 6 meses de edad.

 

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